Un espacio donde poder
escucharte, comprenderte y
empezar a cuidar de ti desde otro lugar
¿Por qué empezar un proceso terapéutico?
Algunas veces sucede que el malestar nos desborda, sentimos que algo no encaja en nuestras vidas o que simplemente, necesitamos un cambio. En esos momentos, pedir ayuda no siempre es fácil, pero puede convertirse en un acto de cuidado hacia uno/a mismo/a.
La terapia ofrece un espacio donde sentirse acompañado/a, mirado/a y comprendido/a de un modo distinto. Es un proceso que permite reconectar con uno/a mismo/a y con los demás, abriendo paso a la confianza, la calma y nuevas formas de vincularse.
"No soy lo que me pasó,
soy lo que elijo ser"
(Carl Jung)
¿Cómo puedo ayudarte?
Terapia individual
Terapia familiar
Terapia de pareja
¿Cómo puedo ayudarte?
Terapia individual
(Adultos y adolescentes)
Un lugar para parar, mirar hacia dentro y entender qué está pasando. Ansiedad, duelos, conflictos, inseguridades…
Terapia familiar
Espacio en el que cada miembro pueda ser visto y escuchado, identificar dinámicas disfuncionales y construir vínculos sanos.
Terapia de pareja
Acompaño a parejas a mejorar la comunicación, comprender conflictos y afrontar crisis, diferencias o decisiones importantes.
Psicóloga sanitaria especializada en terapia individual, de pareja y familiar.
Mi intención es ofrecerte un espacio seguro y ayudarte a mirar tu historia desde otra perspectiva, de una forma más compasiva y menos dañina. A menudo, el miedo, la culpa o la autoexigencia distorsionan la forma en que nos percibimos. Juntos/as podemos construir una mirada más amable sobre ti y tu historia.
Psicóloga sanitaria especializada en terapia individual, de pareja y familiar.
Mi intención es ofrecerte un espacio seguro y ayudarte a mirar tu historia desde otra perspectiva, de una forma más compasiva y menos dañina. A menudo, el miedo, la culpa o la autoexigencia distorsionan la forma en que nos percibimos. Juntos/as podemos construir una mirada más amable sobre ti y tu historia.
"Lo curioso es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar”
(Carl Rogers)
Lo que opinan quienes han trabajado conmigo
Aquí comparten cómo la terapia les ha ayudado a superar sus dificultades y recuperar el equilibrio emocional que buscaban.
Cuando empecé con Júlia me sentía desbordada por la ansiedad y no entendía qué me pasaba. Gracias a ella he aprendido a escucharme y a entenderme mejor, a gestionar mis emociones y sobre todo a aprender a poner límites a mis relaciones. Me he sentido acompañada des del primer minuto. La recomiendo!
Isabel
Nuestra hija adolescente estaba pasando un momento difícil y la situación en casa se volvió insostenible. Júlia nos ayudó a entendernos mejor como familia, a hablar sin gritos y a recuperar la calma en casa. Gracias Júlia.
Nagore
Durante el postparto me sentía muy perdida, agotada y culpable por no disfrutar de la maternidad tal y como yo esperaba. Era mi primera vez en terapia e iba con miedo. Gracias a la cercanía y a la profesionalidad de Júlia, hizo que des del inicio me sintiera cómoda con ella. Me ha acompañado con mucha sensibilidad y me ha ayudado a reconciliarme con esta nueva etapa. Mil gracias, Júlia.
Miren
Empecé terapia con Júlia en un momento de mucho estrés laboral y con dificultades para adaptarme a un nuevo país. Anteriormente ya había hecho terapia presencial y dudaba de si la terapia online me haría sentir cómodo o no, pero con Júlia fue todo lo contrario: su cercanía y su manera de acompañar hizo que me sintiera cómodo des del primer día. Gracias a ella lo he podido llevar todo de una forma más fácil.
Javier
Fa 5 mesos que vaig començar teràpia perquè no sabia com gestionar els conflictes amb la meva família i em sentia molt perduda. La Júlia em va ajudar a mirar a la meva família des d’una altra perspectiva, a aprendre a posar límits i em va proporcionar recursos per prioritzar-me i per relacionar-me d’una forma més sana.
Laia
Mi pareja y yo acudimos a terapia de pareja por problemas de comunicación entre nosotros. Discutíamos por pequeñas cosas y afectó a nuestra relación. Gracias a su acompañamiento aprendimos a escucharnos sin atacarnos, a entender lo que había detrás de nuestras reacciones y a recuperar la conexión que habíamos perdido. Gracias Júlia.
